Legítima defensa

Un estudiante, que está a punto de licenciarse en Derecho, presta asesoría jurídica gratuita, a instancias de uno de sus profesores, a un grupo de personas de la tercera edad. Un matrimonio le consulta sobre la negativa de su compañía de seguros a pagar los gastos del tratamiento de uno de sus hijos, enfermo de leucemia. Este será el primer caso que el joven lleve a los tribunales.
John Grisham, su autor, conocido por sus novelas de intriga con trasfondo jurídico, en esta ocasión realiza más bien una denuncia sobre las prácticas inmorales de los abogados norteamericanos, motivadas por la codicia y facilitadas por una sociedad competitiva y corrupta. Así, expone con minuciosidad el tema de la fijación de los honorarios profesionales y algunos de los recursos que emplean los letrados para obtener suculentos beneficios bordeando las leyes. La novela alterna los pasajes expositivos con todo tipo de chismorreos acerca de los pasantes, los profesores y los profesionales del Derecho, aunque también aparece algún personaje más idealista o con sentido de la justicia. La desafortunada traducción no facilita la lectura de esta extensa novela, muy trabajada pero de interés relativo para un lector ajeno a la realidad sociológica americana.

© Reseñas bibliográficas Fundación Troa.

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