La aventura equinoccial de Lope de Aguirre

Novela escrita sobre un episodio de la gran epopeya de la conquista española en América. En 1560 parte del Perú, siguiendo el curso del Amazonas, la expedición de Ursúa en busca de El Dorado. En ella va el guipuzcoano Lope de Aguirre, que se amotina y, rebelde y traidor al rey de España, alcanza a llegar al océano, al frente de sus marañones, para acabar después ajusticiado en Barquisimeto (Venezuela).

La obra, publicada en 1964, se fundamenta en la base veraz y sobria de unas crónicas históricas, y contiene también los elementos de un libro de viajes y de un espantoso relato de crímenes. El autor pinta con una gran fuerza descriptiva el valor sobrehumano colectivo de aquellos personajes que fueron capaces de sufrir mil calamidades y miserias. En esta aventura equinoccial toman vida el paisaje, las tierras, el sol, la flora y la fauna de los grandes ríos de márgenes que siguen hoy día sin explorar, todo el mundo salvaje y hostil de las selvas del trópico americano. ofrece un amplio y variado espectro de caracteres a la búsqueda de un imposible. El mítico El Dorado se convierte en el centro vital de unas mentes estremecidas y agitadas que luchan contra sí mismas y contra el universo, plasmado en una tierra indomable, la selva del Marañón, y en unos monarcas lejanos que recuerdan al dios del abandono. Un discurso exuberante, pleno de matices, ayuda a recrear la atmósfera sobrehumana, para todos y más aún para unos europeos, de la tarumba equinoccial. «La aventura equinoccial de Lope de Aguirre» ofrece un amplio y variado espectro de caracteres a la búsqueda de un imposible. El mítico El Dorado se convierte en el centro vital de unas mentes estremecidas y agitadas que luchan contra sí mismas y contra el universo, plasmado en una tierra indomable, la selva del Marañón, y en unos monarcas lejanos que recuerdan al dios del abandono. Un discurso exuberante, pleno de matices, ayuda a recrear la atmósfera sobrehumana de la tarumba equinoccial.

Ramón J. Sender cuenta, sin soslayarlos pero sin morbosidad, asesinatos y violencias sin fin. Se asiste en él al deterioro del cerebro de ‘Aguirre el loco‘ durante el viaje, trastornado por la ambición, pero que conserva otros valores, como la sobriedad y el amor por su hija.

© Reseñas bibliográficas Fundación Troa.

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