El Ángel de Filippa

Los diarios de una princesa, noble alemana, sobre la familia, Dios y el amor; descubiertos tras su muerte a los 21 años en un accidente de tráfico.
La joven princesa Filippa zu Sayn-Wittgenstein-Sayn, perteneciente a una de las más importantes familias nobles alemanas, murió a los 21 años en un accidente de tráfico en septiembre de 2001, apenas tres meses después de su boda con el conde italiano Vittorio Mazzeti d’Albertis. Cuando sus padres, la princesa Gabriela y el príncipe Alexander, aún paralizados por la desgracia, descubrieron los diarios de Filippa, quedaron convencidos de que los pensamientos de su hija podrían suponer una ayuda para que muchas personas jóvenes encontraran su camino en la vida y decidieron publicarlos en Alemania, donde han alcanzado un éxito editorial extraordinario.
Gran parte de sus diarios se leen como la vida de cualquier niña o adolescente de hoy en día, que tiene la cabeza puesta en este o chico o aquel otro, en los exámenes del colegio, el carnet de conducir, los planes del fin de semana. Sin embargo, los comentarios de Filippa alcanzan una profundidad impropia de la gente de su edad al hablar sobre temas como la familia, el amor o la fe.
Filippa, cuyo árbol genealógico llega hasta el siglo X, y entre sus antepasados más remotos se encuentran los mismos Reyes Católicos, era una joven que sentía un fuerte amor por la vida. Pero en sus monólogos íntimos sorprenden sus reflexiones sobre su ‘viaje a Casa’, como si intuyera que iba a morir joven. Filippa miraba hacia aquel momento con total serenidad. ‘Os he querido tanto a todos. Manteneos unidos. Servid a Dios. No como condición para mi amor por vosotros, sino como ayuda para que os queráis a vosotros mismos y para que seáis felices’.
Para perpetuar el recuerdo de Filippa, sus padres y su esposo, el conde Vittorio Mazzetti d’Albertis, han creado la fundación “El ángel de Filippa” que, con los ingresos de este libro, premiará a jóvenes europeos que hayan destacado por sus proyectos sociales, culturales o medioambientales.

Reseña del Editor

Deja un comentario