Los forzadores del bloqueo. Martín Paz. El maestro Zacarías

Agrupa el presente volumen tres cuentos o relatos cortos de Julio Verne.

Los forzadores del bloqueo” o “Los forzadores de bloqueos” narra la aventura de James Playfair, un joven capitán de barco mercante, que pretende romper, con su rauda embarcación «El Delfín», el bloqueo que pesa sobre la ciudad de Charleston con motivo de la Guerra de Secesión norteamericana. Su objetivo no es otro que conseguir intercambiar, en la ciudad confederada, víveres y municiones por el preciado algodón que necesitan las industrias textiles de Glasgow. Con lo que no contaba, sin duda, es que además de algodón también iba a encontrar en este viaje el amor. De paso, Julio Verne nos enseña el mar y la aventura.

Ambientado a inicios de la república, en la Lima de 1830, durante el agitado gobierno de Agustín Gamarra (Gambarra en la ortografía de Verne), este cuento histórico enlaza una intriga amorosa con una sublevación de indios que estalla el día de la popular fiesta de Amancaes.
El joven indio “Martín Paz”, uno de los más valerosos descendientes de Manco Cápac, es el hijo del líder de un grupo de insurgencia indígena que prepara una revuelta para tomar el poder. En la historia, Martín se enamora de Sara, una bella dama española, prometida del mestizo acaudalado Andrés Certa y, según se cree, hija de Samuel, un usurero judío. En uno de sus pleitos, Paz hiere a Certa, logra escapar, y halla refugio en casa de un generoso marqués español. Mientras tanto, su padre comienza con su revuelta en contra de los dirigentes blancos.

Julio Verne, en “El maestro Zacarías” trata de un maestro relojero suizo, de Ginebra, cuyos relojes eran perfectos, todo el mundo se los disputaba. Nunca se paraban, nunca se adelantaban ni se atrasaban. El maestro vivía con su hija, Geranda, su ayudante, Alberto, y una señora que les hacía las tareas de la casa, Escolástica. Poco a poco “el maestro Zacarías” va sintiéndose como Dios. De hecho, él afirma que ha superado la creación humana pues sus relojes son aún más perfectos, puesto que el ser humano también es una maquinaria. Su ayudante, Alberto, se asusta mucho con esta actitud del maestro y vaticina que tendrán algún desastre.

©Reseñas bibliográficas Biblioteca de Tajamar.

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