La Doncella de Orleans

A mitad del siglo XVIII, el romanticismo infundió a la época el sabor agridulce que varias obras literarias nos habían de transmitir. J. F. Von Schiller, empapado de este sabor, escogió a “La Doncella de Orleans“, Juana de Arco, y escribió una tragedia con inspiración de eternidad. Los personajes fundamentales desfilan ante el lector -o espectador- arrastrados por el ambiente trágico que les induce a cometer actos que ninguna consideración detendrá. La obra mereció los elogios del genio alemán de su tiempo: Goethe.

Breve biografía de Jeanne D’Arc, hija de un granjero de Domrémy (Lorena) que en 1429 impulsó al Delfín a reconquistar Francia, prácticamente en poder del rey de Inglaterra durante la guerra de los cien años. Su éxito, que ella atribuyó siempre a la intervención divina, le granjeó muchos enemigos y, acusada de brujería, murió en la hoguera en 1431 en Rouen. En 1920 fue declarada santa por Benedicto XV. La obra, escrita en forma narrativa y en términos de divulgación sencilla, refleja los hechos históricos con veracidad y exactitud, y subraya lo insólito de la tarea de Juana y su heroicidad al cumplirla.

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