El príncipe perdido

La figura del príncipe Baltasar Carlos, hijo del rey Felipe IV, cuyo retrato, pintado por Velázquez, se conserva en el Museo del Prado, inspira “El príncipe perdido”, novela infantil, que narra la imaginaria escapada del príncipe un día de verano. Harto de no tener amigos con quienes jugar, el niño, sin que le vean, sale de los jardines de Palacio y juega con otros chicos de su edad a la orilla del Manzanares. La obra, escrita por Concha López Narváez con estilo tan sencillo como cuidado, evoca de modo expresivo la vida madrileña de la primera mitad del siglo XVII y desarrolla la bonita historia de una amistad generosa y desinteresada, con personajes mitad ficticios mitad reales, bien armonizados entre sí.

© Reseñas bibliográficas Fundación Troa.

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